SÁENZ PEÑA: IMPACTAN CON FUERZA LOS TARIFAZOS EN ALIMENTOS Y COMBUSTIBLES. VENTAS MUY BAJAS Y DESCONTENTO GENERALIZADO

Hay marcada preocupación en todos los ámbitos de Sáenz Peña por los tarifazos en combustibles y alimentos. La permanente suba en los precios compromete a los estratos sociales que menores ingresos tienen. Bares y remiseros, los más afectados.


El descontento de la gente con un nuevo aumento en el predio de los combustibles, que se viene dando con bastante asiduidad.

“Un paquete de leche en polvo de marca poco conocida, cuesta 128 pesos. ¿Cómo se puede alimentar a los niños así, con estos precios?”, se preguntó Marianela Soto, una empleada de comercio que salía de hacer compras de un supermercado céntrico de esta ciudad.

A su lado, su hijo, con un bolsón ecológico muestra lo que lleva con y el ticket del pago de 1.325 pesos: “Un kilo de pulpa, llevo algo de puchero, un aceite, un jugo concentrado porque ya gaseosas no se puede comprar, arroz, fideos, todo medido que solo alcanza para un día y medio para una familia tipo”, dice muy indignado por los precios altos”.

El combo de aumentos en el precio, que se viene dando en los últimos días, donde los artículos de la canasta de alimentos son los que más se incrementaron, que sumados a la nueva escalada que tuvieron los combustibles, en los valores de entre 3 y 6 por ciento de todas las banderas, comprometen a los estratos sociales que menores ingresos tienen.

“No llego con el sueldo, no me alcanza para la nafta, tengo que salir a la calle por otras changas, o hasta cambios de profesión”, resumió Mauricio Chávez, empleado de una casa de repuestos pero además, por ser electricista, hace otros trabajos en los tiempos libres.

Los vecinos opinan

Horas atrás, a los tarifazos se le sumó un nuevo aumento en el precio de los combustibles. La gente no podía creer hasta cuándo van a continuar los casi cotidianos incrementos en los mismos, sabiendo que ello repercute en la góndola de los supermercados.


Elsa Luna, ama de casa, dijo que todavía puede vivir, porque solamente son dos y ambos con ingresos: “De otra manera seria imposible con estos precios”, disparó la vecina.

Elsa Luna, ama de casa del barrio Arce, dijo que a pesar de los precios en muchas artículos de comestibles, en casa que “somos dos no la estamos pasando mal”. Aunque aclaró que no se está mucho mejor que en el 2015, o hace unos meses, la situación está empeorando y eso se palpa día a día, explicó la mujer.

Agregó sobre el impacto de los precios, que todas estas cuestiones se vienen dando desde el mismo gobierno anterior, no se sentía tanto porque al menos el precio de los combustibles estaba mucho más barato, y “por ahí eso era un atenuante”. “Contrariamente a lo que ocurre en estos días, a pesar que no tengo automóvil, pero sé que ello impacta lo mismo en los precios de las mercaderías en los supermercados”, se refirió la ama de casa.

Gran preocupación

Los nuevos valores en el precio del combustible hicieron repensar nuevamente a quienes se dedican al rubro de comercios en el sector privado de la ciudad. En uno de los comercios del rubro bar, ubicado en el sector centro de la ciudad, el encargado del lugar, sostuvo que la gente ya no concurre a esos lugares como la hacía antes, para el desayuno, con medialunas y manteca, ahora sólo se reúnen unos pocos minutos por cuestiones de negocios, y solo consumen uno de los café más baratos, que el cortado chico, a tan sólo 25 pesos.

“Así no hay quien pueda mantener un negocio, con todas las cosas que aumentan todos los días, y sobre todo el precio en las tarifas de luz y agua, y las escasas ventas, no sabemos hasta cuando podemos subsistir”, manifestó el empleado del lugar.

Ropas y regalos

En tanto que en otro de los sectores del rubro regalos y ropas, Ernesto Centurión, a cargo de una boutique de ropas, sobre calle 9 de Julio; dijo que mantienen las esperanza que todo pueda mejorar con el correr de los próximos meses. Pero no desconoció lo difícil que se puso desde el último mes de diciembre, donde las ventas cayeron estrepitosamente: “La gente prácticamente dejo de comprar, no como en otros años, que compraba menos, ahora directamente no se compra”, sostuvo el vendedor.

El caso de remiseros, uno de los sectores más perjudicados

Uno de los sectores más perjudicados desde hace tiempo son los remiseros, dijo Alberto Mendoza, quien trabaja en el rubro y todos los días se dedica al transporte de pasajeros desde la localidad de Campo Largo hasta Sáenz Peña.





Alberto Mendoza, es chofer y dijo que debió dejar su comercio a la atención de su esposa, para trabajar como remisero, porque “la plata cada vez alcanza menos”.

El chofer comentó que el precio de los combustibles está ahogando a los sectores más bajos de la sociedad, sobre todo a quienes somos del interior, y “necesitamos sí o sí de un medio de movilidad para llegar hasta esta ciudad, remarcó.

Alberto Mendoza es chofer y dijo que debió dejar su comercio a la atención de su esposa para trabajar como remisero, porque “la plata cada vez alcanza menos”. El trabajador dijo que a pesar que se hace todo lo posible para subsistir, este nuevo aumento en el precio de los combustibles nos está poniendo de rodillas. “De continuar eso, no me quedara otra que poder ver si puedo acceder a un plan nacional, porque con lo que se gana en el día, apenas alcanza para cubrir los gastos de nafta”, comentó.

“Con los pasajeros hacemos todo lo posible para no aumentar la tarifa a más de 80 pesos, que recién la semana pasada la incrementamos. Pero ahora con estos valores de la nafta, no sabemos qué hacer”, reflexionó el chofer.

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